lunes, 19 de febrero de 2018

¿Te acuerdas de Yuri Vóynov?



- Me resulta indignante que futbolistas de este calibre pasen al ostracismo después de haber sido tan importantes o más que otros que consiguieron ganar la preciada Eurocopa. Pero para eso estamos los historiadores y páginas como UA Football (UA-Футбол), a la que hago mención por su magnífico artículo sobre este mediocampista que, junto a otros campeones, consiguieron alzarse con la primera Copa de Europa de la historia: la de Francia 1960. Este es el futbolista número 250 de Fútbol Soviético.

Yuri Nikoláevich Vóynov (Юрій Миколайович Войнов) fue un mediocentro de la Rusia Central que a lo largo de su carrera fue un ídolo para clubes como el Dynamo de Kiev, Kalinin Plant o Zenit, y que además ejerció como entrenador para infinitos clubes, la mayoría de ellos ucranianos.
No hablamos de un jugador cualquiera, sino de uno de los mejores centrocampistas en la historia de la Unión Soviética como selección. Al lado de otras glorias del fútbol ruso como Lev Yashin, Valentín Ivanov o Mikheíl Meskhi, enseñaron a otros países a ganar la Eurocopa.

- Esta leyenda del fútbol soviético nació el  29 de noviembre de 1931 en Koroliov, Óblast de Moscú (Antigua URSS). Pero se comenta que Yuri se sintió más ucraniano que otra cosa. Empezó jugando en el Kalinin Plant a finales de los años cuarenta, pero tras destacar en la liga soviética, el joven centrocampista se marcharía a un equipo de mayor prestigio, el archiconocido Zenit de San Petersburgo.
Con este club se consagraría como la estrella que era consiguiendo sus primeras convocatorias con el equipo nacional de la URSS. Por entonces era muy joven y muchos clubes rusos le seguían de cerca. A Vóynov nos lo describen como a un jugador de la medular que tenía mucho recorrido. Actuaba con el pundonor característicos de los futbolistas de aquella época y aportaba a su equipo esa calidad necesaria para dirigir el juego. Era el típico director de orquesta de toda la vida, un componente perfecto para cualquier plantilla que generaba juego mediante sensacionales movimientos, medidas asistencias y orden para el centro del campo, mucha disciplina. A veces se animaba en ataque culminando jugadas con sus tremendos cañonazos, pero lo que más llamaba la atención en su juego era la recuperación de balones.

Cuatro años estuvo Vóynov jugando para el Zenit, con el que dejaría cinco goles en casi un centenar de partidos. Su progreso fue tan sobresaliente que en poco tiempo se multiplicarían los clubes interesados en hacerse con sus servicios.

Pero el centrocampista no seguiría en la gélida Rusia. El médico le había aconsejado mudarse de ciudad debido a sus constantes problemas de salud, y es que Yuri padecía una bronquitis crónica, así que aceparía marcharse a Ucrania en 1956 para fichar por el Dynamo de Kiev.
Su marcha al fútbol ucraniano le trajo serios problemas, ya que las represalias por su marcha le costaría su participación olímpica en los Juegos de Melbourne 1956. Ante la presión mediática, el seleccionador Gavriil Kachalin tuvo que prescindir de uno de los mejores medios de la URSS, que hacía una pareja letal en el medio del campo con Igor Netto.

No obstante, ese castigo no sería eterno, o la selección soviética se quedaría sin uno de sus mejores  futbolistas a las puertas de la primera Eurocopa. De esta manera, el gran Vóynov seguiría en Ucrania, donde llegó con 24 años de edad.

Sin duda vivió los mejores años de su carrera con la escuadra del Olimpiyskiy. Allí estuvo jugando durante casi una década dejando su mejor versión como futbolista, la que también mostró durante el torneo europeo y su primer Mundial, el de Suecia en 1958. En esta competición fue mencionado en el equipo ideal por el Dr. Friedebert Becker.
Con el Dynamo se coronó campeón de la liga soviética en 1961. Fue un año espectacular en el que Yuri figuraba como uno de los veteranos del equipo, un jugador imprescindible que dio grandes tardes a la afición ucraniana.

En su larga etapa jugando para la disciplina de Kiev dejó unos números de 176 partidos en los que anotó 22 tantos. Entre su participación internacional y su experiencia como jugador de club, el pivote ruso estuvo cerca de llevarse el Balón de Oro ocupando un duodécimo lugar en el ránking.

Vóynov dejó el fútbol en 1964 para iniciar otra larga carrera como entrenador. En su historial como técnico ha dirigido a equipos como el Dynamo de Kiev, Shakhtar o Chornomorets entre otros. El 22 de abril de 2003 falleció en la capital ucraniana a los 71 años de edad, siendo arropado por el cariño de todos los aficionados al fútbol, y por supuesto los del Dynamo, que nunca se olvidarán de él.

Final de la Eurocopa de Francia 1960, con un Vóynov (a la derecha) observando una parada de Yashin.

- Seguramente muchos no sepan que este hombre representó a dos selecciones: la de la URSS y la de Ucrania, con la que compitió en la Spartakiad Pueblos de la URSS. Con la selección soviética jugó un total de 23 partidos en los que marcó dos goles.

Debutó con el "Ejército Rojo" en 1954, y tras ser privado de participar en las Olimpiadas, Vóynov sería llamado en 1959, con la Eurocopa de Francia a punto de iniciarse. Llevó tan lejos al equipo nacional que se plantaron una de las finales europeas más atractivas de la historia, teniendo que enfrentarse a la Yugoslavia de los Vidinic, Zanetic, Kostic y Milan Galic. La URSS salió victoriosa imponiéndose por 2-1 y así se llevó la primera competición de Europa en la historia del fútbol.

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